En el mundo hay
unos 2000 millones de personas, principalmente en países
en vías de desarrollo, que no tienen acceso a un servicio
básico de electricidad, comportando problemas de progreso
económico y social para estas comunidades.
Con las aplicaciones de electrificación rural que se desarrollan
en Trama TecnoAmbiental (TTA) pretendemos estimular el desarrollo socioeconómico
de la población y de las zonas más desfavorecidas con
el objetivo de:
Mejorar
la calidad de vida de la población.
Dinamizar
el desarrollo agrícola industrial y comercial autóctono.
Sustituir
otras fuentes más costosas y contaminantes para el medioambiente.
Disminuir
la migración de las zonas rurales a las ciudades.
Corregir
desequilibrios regionales dentro de un país.
Nuestra
metodología de trabajo se basa en la implicación de
los futuros usuarios en todo el proceso del programa de electrificación,
y en tener en cuenta el marco institucional (creación de
un marco que favorezca un servicio energético a partir de
fuentes renovables a largo plazo) y el impacto medioambiental (impacto
visual, generación de residuos,...) de les zonas implicadas.
En TTA trabajamos para que toda la población, aún
estando dispersa, reciba un suministro energético de calidad,
técnicamente equiparable al de la red eléctrica,
y que permita un desarrollo sostenible de la comunidad.
Durante la última década, hemos estado trabajando
en el desarrollo tecnológico de instalaciones colectivas
con Microrredes con Generación Solar Híbrida (MGS).
Este concepto ofrece una serie de ventajas a núcleos y pueblos
rurales, tanto en temas individuales (menor coste económico
por usuario) como para el conjunto de la zona (dinamización
del desarrollo socioeconómico local).