Floreana
con Luz Propia: La primera MGS en una isla de sudamérica
El Archipiélago de Galápagos (Ecuador) es parque nacional desde 1959. Unos 5
millones de litros de combustible abastecen anualmente, vía marítima, su servicio
eléctrico. Cuatro de sus islas están habitadas y Floreana es la menor de éstas.
Tiene 173Km2 y unos 200 habitantes. Además, consumía 41.700 litros/año de combustible
fósil, tenía un déficit operacional de 21.000€/año y el servicio eléctrico era de 12
horas diarias para 32 familias. Por ejemplo, en Puerto Velasco Ibarra, núcleo de la
poblacional de la isla, se prestaba el servicio eléctrico con una minirred con grupo
electrógeno pero existían habitantes que no lo recibían al estar alejados del núcleo
electrificado, y los pequeños talleres y negocios habían de disponer de su propio grupo
electrógeno para completar el servicio eléctrico existente.
Fuimos los primeros en implantar una microrred de Generación Solar Híbrida (MGS) en
una isla de Sudamérica. Este sistema fue considerado como la mejor alternativa para
proteger el frágil ecosistema y solucionar por fin, los problemas de suministro de
electricidad que padecían los habitantes de Floreana. Las MGS prestan un servicio
equivalente a la red eléctrica convencional en relación a la calidad técnica y la
seguridad de suministro. Asimismo, comportan una serie de ventajas respecto a un conjunto
de instalaciones individuales o microrredes a base de un único grupo electrógeno.
En las primeras visitas a la isla, detectamos un servicio eléctrico pobre y frágil. En
Puerto Velasco Ibarra, población principal de Floreana, había instalada una minirred con
dos grupos electrógenos (60 y 145kW), una línea de alta tensión a 13800V, una red de baja
tensión a 110V y 4 transformadores. Ésto provocaba unas pérdidas en la distribución de la
energía superiores al 20%. Asimismo, este complejo sistema no resolvía las necesidades de
suministro de la totalidad de familias de Floreana.
TTA se encargó de todo el proceso de desarrollo e implementación de la nueva instalación
fotovoltaica. Paralelamente a la etapa de ejecución técnica, desarrollamos una campaña de
formación y difusión para los habitantes de la isla con el objetivo de facilitar la
asimilación del nuevo proceso de creación y distribución de electricidad.
Los primeros resultados no se hicieron esperar. Gracias al actual servicio de 24 horas/día
de servicio eléctrico se instaló una incubadora eléctrica. 21 días después, los primeros
polluelos "fotovoltaicos" de Floreana nacieron y empiezan a ser parte de una nueva actividad
económica de la isla.